El
partido comenzó con un primer cuarto irreprochable del elenco
del barrio de Núñez. El buen arranque de Oroná y Alloatti
sirvió para sostener el aluvión de Franco y para que Obras
gane 14-9 promediando el segmento inicial. Luego de esto, se
acopló Spillers con conversiones importantes que, sumadas a la
buena defensa exhibida, derivaron en un interesante 23-14 para
Obras tras diez minutos.
El
segundo cuarto acentuó aún más la tendencia de pocos puntos
que se había visto en el período inicial. Un buen lapso de
Gabriel Fernández le dio importantísimos quince de ventaja a
la visita apenas iniciado el segmento: 31-16. La Unión
intentaba pero no podía hacer entrar a Jackson en su circuito
ofensivo y sufría cuando la máxima del visitante llegó a los
17: 39-22 luego de dos lanzamientos libres de Alloatti. Obras
soportó una falta antideportiva contra Spillers, una salida
temporaria de Fernández a los vestuarios y con un triple de
Espil se llevó quince de luz al descanso largo, 42-27.
El
tercer chico volvió a mostrar una clase práctica de Obras
sobre como regalar en diez minutos todo lo bueno hecho en los
veinte anteriores. Y eso que el elenco de Travnik había
soportado bien el primer embate que acercó a los formoseños a
44-34 y replicó con dos triples de Espil para sacar ventaja de
53-39. Pero como siempre le sucede, la historia pudo más y La
Unión empezó a limar de a poco la desventaja gracias a las
apariciones de Pau y Glover. En un abrir y cerrar de ojos el dueño
de casa ganaba 58-55 ante un rival totalmente perdido en la
cancha. Así y todo, Oroná clavó desde la mitad de la cancha
un triple en la última posesión del segmento para ponerle paños
fríos a los ímpetus locales: 58-58 a la hora de descansar.
Los
diez minutos finales tuvieron un amo y señor. Juan Alberto
Espil clavó un triple para tomar ventaja de 61-58, luego un
doble para alargar a 65-58 y un nuevo triple para estirar a 68-60.
Esa diferencia de ocho puntos obtenida tras algunos minutos le
sirvió al conjunto de Travnik como para soportar un pequeño
aluvión que acercó a La Unión a 68-64. El dueño de casa
estaba en partido una vez más, pero apareció nuevamente el
hombre de la noche formoseña para que Obras no sufra: Triple de
Espil y más tranquilizador 71-64 en el electrónico. Faltaba
mucho pero el visitante estuvo certero a la hora de lanzar
los tiros libres, soportó todas y cada una de las conversiones locales
y dibujó un 78-72 clave para volver a confiar.
Triunfazo el
logrado en Formosa por Obras Sanitarias, clave desde el punto de
vista por el cual usted quiera verlo. Ya sea para sumar en la
impiadosa tabla de posiciones que cada fecha que pasaba lo
encontraba peor, o para clavar un triunfo lejos de Núñez luego
de un mes y medio, o para afianzar un intento de idea de juego
con esta nueva conducción o para creer que tiempos mejores
pueden venir luego del arribo de "Pepe" Sánchez o
para convocar a la gente a que asista el próximo viernes ante
Libertad, o para lo que sea. Un triunfazo con todas las letras y
la ilusión de que tiempos mejores pueden llegar está más
latente que nunca.
La
Unión 72: Salles 0, Jackson 15, Franco 7, Glover
12 y Osborne 8 (fi) Gerbaudo 15, Carnovale 0, Zago 2 y
Pau 13 (x). DT: Gabriel Picatto
Obras
Sanitarias 78: Sánchez 0, Cortés 0, Oroná 11,
Fernández 15 y Alloatti 11 (fi) Agbai 2, Glinberg 0,
Espil 29, Spillers 8 y Rivero 2. DT:
Marcelo Travnik
Parciales:
14-23, 27-42, 58-58
Árbitros: Settembrini
- Martinetto
Estadio:
"Cincuentenario"