Buenos Aires, 

         

 

   LIGA NACIONAL                                                                                                                                                      por Martín Meneses                        

Obras cayó ante Quilmes de Mar del Plata por 91 a 101
Una borrachera de fin de semana


JUAN ESPIL
¡ CON LA ESCOPETA CARGADA !

Buenos Aires 07-03-2010. Desde el arranque del partido se pudo observar que los dioses no estaban en Núñez cuidando de sus discípulos, sino más bien jugando un partido de póquer con algún erudito, ya que transcurridos escasos minutos del primer cuarto Pepe Sánchez sufrió una torcedura de tobillo que lo condicionaría para el resto de la noche. Así comenzó todo y así terminaría. Mal. 

Con imprecisiones fuera de lo común los tableros crecían y se direccionaban hacia La Felíz, pero no tardaban los dirigidos por Travnik en enderezar la barca y posicionarse por encima en el marcador. Esta situación no duraba mucho y nuevamente Quilmes tomaba las riendas de match.

La irregularidad fue lo constante en esta primera parte. Obras no manejaba bien la pelota, parecía relajado. Sin embargo el corazón estaba en cancha y los rebotes eran tomados una y otra vez por Alloatti, quien no podía direccionar bien el balón para concretar la jugada y llenar los tableros. Con una defensa pasiva y la mira torcida el partido se hacía más difícil aún.

Chispazos de Fernández en la zona pintada no alcanzaban para opacar la buena noche de los dirigidos por De La Fuente, a quienes le salían todas. Apretados contra el reloj intentaban tiros de muy baja efectividad y entraban como si fuese algo cotidiano. Claro, esto desmoralizaba a la escuadra tachera.

Faltando instantes para el cierre de la primera parte, la puntería marplatense cesó. Un par de robos y aciertos de Spillers dejaban a Obras a tiro de su rival.

Bajo este contexto y con la idea fija de recuperar la precisión se fueron al descanso 34-41.

Las intenciones de mejorar, al comienzo de la segunda etapa, se veían plasmadas en el campo. Alloatti conseguía rebotes ofensivos pero la suerte seguía de descanso y la naranja nunca entraba.

Aprovechando a Spillers bajo el canasto frente a Stukes  se conseguían puntos fáciles, pero no se cuidaba lo suficiente la retaguardia, ya que ambos americanos eran los que conseguían anotar. Así fue como creció de sobremanera la figura del Levi Jamal Stukes. De tres, de dos, en penetración, anotaba puntos sin que los carteros puedan frenarlo.

Faltando cinco minutos para el cierre de los terceros 10’, Obras se puso dos puntos arriba y ajustó las marcas. Lábaque ingresó para controlar al reo Stokes y por momentos lo lograba sin mayores dificultades. Había rebote, tiro y defensa. Obras recuperaba la memoria y la victoria ya no era una utopía.

A seis minutos del final se produjo un punto de quiebre que sacó del partido al 24, quien recibió una fuerte falta y nunca pudo serenarse para coronar una buena noche. Se apagó Spillers.

Ya en el cierre, la puntería se quedó, como en toda la noche, en Mar del Plata y más allá de las ganas, la imprecisión siguió y nunca se pudo remontar el marcador. 101 a 91 quedó inmortalizado el resultado. Esta vez no se dio.