Esta
derrota no cambia la jerarquía de este gran equipo. “Hay que estar tranquilo, no
ganamos en casa hoy, pero ya demostramos que se puede ganar de
visitante. Nos quedan seis finales y esta liga es tan intensa
que no tenemos margen para caernos” declaró Bruno Lábaque.
La
pasividad no fue sólo una impresión de los observadores.
Existió. Y así lo dejaba en claro Pepe Sánchez: “jugamos
mal defensivamente. No se si nos confiamos o si subestimamos al
rival, pero la actitud sin dudas que fue otra a los partidos
anteriores. Tenemos que corregir esto y estar tranquilos”.
Y Bruno afirmó las declaraciones del bahiense: “Simplemente dejamos de hacer lo
que veníamos haciendo los últimos partidos en defensa. Por
momentos tomábamos las riendas en ofensiva, pero no respondimos
con la defensiva”. Esto se ve reflejado en el
marcador, ya que muy pocas veces, de local se pasa la barrera de
los 90 en contra.
Para
calmar a los seguidores tacheros hay que agregar que Pepe sólo
presenta un esguince leve y con unos días de recuperación ya
estará al ciento por ciento, según sus propias palabras.
El
domingo se juega en Córdoba frente a Atenas y el base cordobés,
ex griego, no dudó en decir: “sin dudas que va a ser un partido especial para mí. He vivido muchas
cosas en ese club, pero soy un profesional cien por ciento y
quiero ganar como sea. Va a ser durísimo, pero se puede ganar”.
La
voluntad al progreso está, sólo que el 7 de marzo tenía
vacaciones y no avisó.
El
equipo de Obras aspira a llegar lo mejor posible a los playoffs
y para eso trabaja sin descanso. Rápidamente se debe olvidar
esta derrota y cambiar el aire para traer los puntos desde fuera
de casa.